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Índice

Prefacio

Sección 1: Hechizos

Sección 2: Bendiciones y maldiciones

Sección 3: Utensilios mágicos

 

 

Magia: Hechizos y Bendiciones


La luz deslumbrante de la atención

“Lo que he hallado no fue el más valioso de los hechizos, aunque resulta de gran utilidad. Sus efectos se limitan a un haz de luz deslumbrante que el hechicero irradia —en el común de los casos blanca, por supuesto, ya que es la más intensa—. En ciertas ocasiones se han realizado experimentos con diferentes colores, de menor intensidad, por ejemplo el rojo, azul o verde. Como se imaginarán, el propósito de tales experimentos ha sido más bien artístico”.

“De hecho, hace unos pocos años nomás, durante la fiesta del solsticio, un grupo de alumnos de nuestra academia realizó el hechizo de la luz deslumbrante como entretenimiento, con muy buenos resultados. Formaron un pentagrama sobre un pedestal, a tres metros del piso aproximadamente, y, acto seguido, comenzaron a alternarse emitiendo hechizos de luz de los más variados colores e intensidades. Al mismo tiempo tocaba una banda musical, y nuestros estudiantes sincronizaron el ritmo de su hechizo con la música —fue una verdadera alegría para los ojos—. Ello fue, asimismo, una utilización muy original de uno de los hechizos más elementales. (¿Es necesario que diga que estos alumnos estuvieron entre los primeros de su promoción? En última instancia, la originalidad es uno de los rasgos más importantes de cualquier hechicero.)”

“Al recordar aquel espectáculo, dan mucha tristeza los propósitos con que generalmente se utiliza este hechizo. Como lo indica su nombre, se concibió para atraer la atención de la muchedumbre hacia el hechicero. Imagínense que, súbitamente, un torrente de brillo cae sobre ustedes, y, una vez que recuperan la visión, dirigen la vista, como es natural, hacia el lugar de donde proviene dicha luminosidad. Por la misma razón, el hechizo también tiene cierto efecto sedante —o cuando menos  de interrupción—.”

“Otro de sus usos legítimos puede realizarse durante la batalla. De igual modo que puede distraerse a una multitud que se halle en una feria cualquiera mediante tal haz de luz, también se detiene ante la más completa ceguera la batalla más encarnizada. La visión tarda unos instantes en volver, lo que podría dejar desamparado al oponente durante ese lapso.”

“Por desgracia, este sencillo hechizo no puede dirigirse hacia un punto específico, sino que tiene efecto circular y afecta a todos menos al hechicero (y a  los que se advirtió que cerraran los ojos). Por lo tanto, el efecto deslumbrante incide tanto en enemigos como amigos y, así, los efectos se anulan entre sí.”

“(Ver otros hechizos de luz deslumbrante)”

Alwouldiss de Daeshael
Maestro Hechicero, Península Arrufat
(extraído de “El libro de los hechizos sencillos”, primera edición año 3099 d.D.)